Años de interminable intermitencia. Inenarrable, indivisible, inadvertida, invertebrada... cuate. Carente de espina dorsal, o algo que sostenga; un palo de escoba ya de menos. Aún así, sobrevive. Respirando bajo el mar, en el espacio; dentro una bolsa de plástico.
Jugando al filo de una linea imaginaria, como el Chicharito Catorce, pero sin su eficacia, en eterno fuera de lugar. Así se siente ser parte consciente de una mentira. Fuera de lugar.
El sonido del silencio que escucha Benjamin Braddock mientras lucha embravecido contra la congregación, armado de crucifijo, con la novia (no su novia, no en ese momento) tras de el, eso quiero: Alguien por quien valga la pena tomar riesgos innecesarios.
Alguien con quien lanzarme de madrugada a la alberca con la ropa puesta.
Que no me haga sentir que no soy suficiente, porque se que no lo soy, porque no lo es ella para mi.
Que no me haga darme cuenta de que solo puedo ser tan bueno, tanto como ella me deje.
Que sea lo suficientemente mujer para ser mi carnal.
Sin tantos vendajes en las manos.
Y así...
jueves, 9 de junio de 2011
miércoles, 8 de junio de 2011
martes, 7 de junio de 2011
Tiempos electorales.
Dos personas murieron la tarde de ayer porque alguien pensó que iba a lucir mejor en el currículum del gobierno municipal de Tlalnepantla, Estado de México un puente "renovado" que uno completamente nuevo, o que uno viejo perfectamente funcional.
Obras innecesarias que generan muertes innecesarias.
Obras innecesarias que generan muertes innecesarias.
lunes, 6 de junio de 2011
Perra mudanza
Escuchaba el otro día que se gradúan anualmente de la carrera en diseño gráfico, 15,000 licenciaditos. Decía el que daba el dato que evidentemente no hay empleo ni para 10,000. Que es una irresponsabilidad que las universidades produzcan tantos profesionales de las artes diseñísticas en dos dimensiones. Comentaba, sin embargo, que no es esto lo que tiene al diseño gráfico en una situación en que lo que produce, es aburrido, predecible y estandarizado, sino que eso lo ha conseguido la falsa accesibilidad a la producción de diseño, que ofertan los programas de computación.
Ahora, quien no haya vivido bajo una roca (que envidia produce tal circunstancia hipotética cuando se mira el estado de la sociedad y mundo que habitamos) durante los últimos ocho, nueve años, sabrá con la misma certeza con que puede decir el color del cielo, que esa situación del diseño gráfico no es exclusiva de éste. También le ha pasado al cine, el arte, la literatura y quizás, deba estarle ocurriendo de igual forma a la medicina, con sitios en donde se deben postear enfermedades a las cuales alguien -doctor o no-, bien ha de encauzar hacia su resolución, mediante su personalísima experiencia, o un rumor sobre la efectividad de una medicina.
Extrañamente es la televisión no solo el único arte que ha escapado a esta tendencia que avanza como La Nada sobre Fantasía y Atreyu, sino que incluso le ha servido de acicate para producir narrativas tanto insospechadas como sorprendentemente interesantes. Ya no se diga cómicas. Pues es diferente hacer una serie espolvoreada con chistes, que más bien te cuentan las risotadas del público (Friends) que plantear una serie en la que la circunstancia de la misma es ya en sí, una broma tan real, como nuestras ramplonas vidas diarias (Breaking Bad).
Cuenta Elijah Wood, que en Hollywood sólo eres tan bueno como tu último proyecto, y que por ello ha decidido correr un riesgo mudándose a la televisión, donde ocurren cosas más interesantes y arriesgadas. Dice que para sacar Inception, Nolan amenazó con no hacer la tercera parte de Batman a WB. Dice Wood "¿qué riesgo corres cuando tu leading man es Leonardo DiCaprio?" Elijah sí está corriendo uno y muy considerable, porque como le dice E a Josh Weinstein, cuando el último le ofrece una serie de TV a Vinnie: "ninguna estrella de cine hace tele, porque no regresas a las películas".
Quizá Wood jamás regrese, y quizá sea después de varios años lo mejor que le pudo pasar. Quizá no. La verdad es que no importa, lo que importa es que ahora saldrá en un programa basado en un cortometraje australiano que después se hizo serie de televisión en la tierra del Dingo. Y tiene, todas esas cosas que a mí, me hacen babear como perro mientras cuento los días para su estreno.
domingo, 5 de junio de 2011
4:11
La Cabaña del Tío Manolo hoy no existe más... no se desde cuando. Desde sus cimientos –literalmente– desapareció. Nada del edificio que albergaba el bar ha quedado ya. Un lote vacío con un par de castillos (de la estructura) solo quedan.
Nada de los ricos calimochos de cerveza y vino tinto se repetirían; como los recuerdos ahí velados habrán de ser irrepetibles.
Y en la misma noche –irónicamente– encontré un nuevo "lugar favorito". Lleno de pulques, curados y cremas de mezcal. A ver que más.
Cené pulque má, como beber un bistek (biste')
"Pulque bendito, dulce tormento; Que haces afuera, vamos pa' dentro"
–El Cantarrecio.
Nada de los ricos calimochos de cerveza y vino tinto se repetirían; como los recuerdos ahí velados habrán de ser irrepetibles.
Y en la misma noche –irónicamente– encontré un nuevo "lugar favorito". Lleno de pulques, curados y cremas de mezcal. A ver que más.
Cené pulque má, como beber un bistek (biste')
"Pulque bendito, dulce tormento; Que haces afuera, vamos pa' dentro"
–El Cantarrecio.
jueves, 2 de junio de 2011
miércoles, 1 de junio de 2011
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