Me sorprendía (bueno, ni tanto) leer por twitter la reacción que genero el debate en sus usuarios; me dio la impresión que más que digerir y analizar lo que veían/escuchaban en pantalla les apuraba más plasmar sus "puntuales" opiniones, chistes y criticas con la mayor prontitud posible, no fuera a ser que otro tuitero más veloz fuera a ganarles el "atinado y agudo" comentario.
lunes, 7 de mayo de 2012
viernes, 4 de mayo de 2012
Versus
Dice D. que a mí, lo que me gusta, es argumentar. No se equivoca pero tampoco es enteramente verdad. Lo que en realidad disfruto es la arquitectura del argumento -que no es lo mismo. Así, puedo argumentar incluso en contra de cosas que son de capital importancia para mí; como cierta literatura, cine, música o aun algo que tiene connotaciones religiosas en mi vida: Josep Guardiola. Esto último lo hago sobre todo cuando alguien que desprecio se pronuncia en favor de manifestaciones estéticas que me interesan. Cuando escucho a alguien hablar incesantemente de lo imprescindible que es tal banda, o tal autor, sin importar cuánto me interesen inmediatamente pienso en destruir las opiniones de quien las emite. La razón es que las más de las veces, se expresan con lugares comunes y con, en palabras de Álvaro Enrigue, el "carisma de Díaz Ordaz".
Ayer, durante el partido entre Jaguares y Santos tan fértil en goles, decía Antonio Rosique, amparado en toda su imbecilidad que, por eso la liguilla era lo mejor del futbol mexicano. Que dicho partido era el contra argumento para quienes quieren -quisiéramos- una liga en que el campeón sea quien sume más puntos luego de un determinado número de jornadas. Lo que no alcanza a ver Rosique es que ese partido que narró, se ve cada ocho días en otras ligas porque cada jornada es posible que pierdas el título. Barcelona y Manchester United, bien podrían dar cuenta de ello. Además, creo que la liguilla es el obstáculo más grande para llegar a ese quinto partido en un Mundial. Mientras todas las selecciones saben que cada partido, incluso el primero, puede ser el último, como en sus ligas locales, los mexicanitos piensan que pasada la fase de grupos, lo que sigue es una liguilla a visita recíproca y con la ventaja de la posición en la tabla general. ¿Por qué en vez de prometer un quinto partido, no prometen ganar dos de los tres primeros? Siempre se gana uno, se empata otro y se pierde otro de la tercia. Se fijan metas tan lejanas, pero sobre todo abstractas, que lo urgente, lo inmediato se vuelve irrelevante.
Ricardo Salinas Pliego tiene razón cuando dice "ya les paso los raitngs mañana" acerca del partido que transmitirá TV Azteca al mismo tiempo que un partido de la liguilla. Se habla demasiado de la antidemocracia de la televisora. Se habla demasiado de la democracia: les ha hecho metástasis en la mente, y dolorosamente se las va a carcomer. De la democracia, en este país, no se tiene un concepto sino una idea -que no son lo mismo. La idea es una de las tantas posibles representaciones del concepto. Para el concepto contenedor se tiene la idea de un Tupperware, pero el mundo es un contenedor; también un libro y una cartera. Pero no hay problema, siempre podremos googolear qué es democracia, qué es concepto, qué es idea, qué es googolear y qué es qué. Así las cosas, si pasaran el debate en todos los canales y el partido en radio, el partido tendría más raiting. Se dice mucho del IFE, de TV Azteca, pero nada de la imbecilidad de la población que verá el partido e irá a votar. O que verá el debate y también irá a votar.
"Entonces ¿qué propones?" siempre responde la idiotez de quien tiene idea y no concepto de "solución". Cada quien hace lo que es capaz de hacer. Yo no soy Pedro Reyes: no puedo recolectar 1,500 pistolas en Culiacán, fundirlas y transformarlas en 1,500 palas para sembrar árboles: "transformar un agente de muerte en uno de vida", como dice él mismo. La única habilidad con que cuento es argumentar y contra argumentar; aun cuando ello implique contradecirme -lo que sólo significaría, humorísticamente, que tengo la razón dos veces.
El tiempo pasó
'El Tiempo Que Pasa' es un berrinche. No la canción en si, pero ayer caí en cuenta que es un poco su espíritu. Ya lo platicaba alguna vez, que la sensación que da lo que dice la letra es la de alguien que se aferra al pasado y se rehúsa a la idea de cambio, eso –creo– está claro. Cuando la escribí fue algo natural, no la pensaba con esa perspectiva, en ese momento simplemente fue el honesto sentir de alguien que, presa de la nostalgia, sentía que otros tiempos fueron mejores. Negarse a la imposibilidad de regresar en el tiempo, de volver a vivir, resistirse al inevitable paso del tiempo. Un berrinche, uno que al final me ayudo a asimilar que el tiempo si pasa y lo instantes se quedan donde sucedieron, donde pertenecen y que ahí están bien, me sirvió para aprender a dejar ir.
Por suerte ahora puedo verlo desde esta perspectiva, ahora ya no me siento relacionado directamente con lo que dice la canción, a pesar que fui yo quien lo dijo, lo que al mismo tiempo no me hace ajeno a ella, todavía soy capaz de cantarla con ese sentir, pero desde un lugar donde ahora puedo mirar a la distancia ese berrinche más como una anécdota que como una declaración.miércoles, 2 de mayo de 2012
Admirador
Hace unas pocas semanas estuve espalda a espalda con Lee Ranaldo de Sonic Youth. Según decía una locutora de radio –muy segura de sus palabras– cuando te encuentras a alguien que admiras es inevitable y cuasi-obligatorio ir y tomarte la reglamentaria foto y cruzar dos que tres palabras con el/ella. Yo discrepo. Y al final no creo que este bien o mal hacerlo; como ya he expresado alguna otra vez, a mi me saca de onda la irracionalidad que genera cierto tipo de fanatismo, entiendo que a veces es molesto para el abordado, dependiendo de la circunstancia un entusiasta puede llegar a ser inoportuno, y por mucho que haya gente que argumente el clásico "pues el artista se debe a su publico, es parte de su chamba", si, es cierto, pero también es persona y tiene derecho a sentirse molesto, cansado o incomodo, por lo mismo yo hace muchos años (y es una cuestión personal, insisto) deje de intentar acercarme o abordar personas que admiro.
No es cosa de pena, varias veces en mi temprana juventud lo hice, pedí el autógrafo, o la foto, pero después de un par de veces caí en cuenta ¿Que puedo querer platicar con esa persona tan relevante como para interrumpir o importunar? a mi ni a esa persona nos sirve de nada que llegue a expresarle mi admiración y ya, tampoco sabría elaborar el tipo de conversación que me gustaría porque la circunstancia y el contexto no lo amerita, además que, como con cualquier persona, sea quien sea, no sabría de que hablar, entonces desistí de hacerlo.
Una foto tampoco me sirve de nada ¿Para que quiero una foto haciendo el teatro de que conozco a la persona con la que estoy en ella? Nos conocimos, pero no. En realidad no conozco a la persona, pude haberle dado la mano y tener una foto de los dos juntos, eso no significa que la conozco. Entonces, como con cualquier persona, porque creer que hice realmente conexión con alguien cuando es más bien una mentira, pero a mi eso me pasa con cualquier gente en cualquier situación, y el punto es un poco ese:
La admiración que puedo sentir por alguien esta fundamentada en un profundo respeto, razón de más para tratarlo como ese que en principio es; una persona; yo lo agradecería. Ese es mi razonamiento, se que muchos no compartirán, lo cual está muy bien.
Yo soy guitarrista (o eso intento) y aunque no se refleje nada en mis canciones Sonic Youth es una de las cosas que más influencia han tenido en lo que hago casi desde el principio, tal vez se refleje más en mi manera de tocar más que en el estilo. Lo que Thurston Moore y Lee Ranaldo hacen con sus guitarras me ha enseñado muchísimo a través de los años. Por suerte nunca ha sido mi intención imitarlos (aunque en alguna canción los he plagiado descaradamente, jaja) más aprendí a no fijarme limites en cuanto a lo que puedo o quiero hacer. Entendí que puedo hacer lo que se me de la gana, que mientras haya una emoción empujando la expresión de lo que salga de la guitarra estoy siendo honesto, y eso se refleja, y la gente recibe ese mensaje, además de que como autodidacta, el saber que, por lo menos Thurston lo fue, me sirvió mucho de inspiración –sobre todo al principio– para no dejar de intentar, a pesar de los lógicos fracasos de un principiante.
Entonces... estaba yo en la entrada del Polyforum Siqueiros junto a la mercancía del evento con Sergio y su cuate Gunter, de repente me di cuenta que a mi espaldas había un señor con el cabello todo cano. Eso me llamo la atención y voltee para verlo bien, y era Lee Ranaldo. Platicaba con alguien y de vez en vez se acercaba gente a tomarse fotos con el. Más que otra cosa se me hacia rarísimo estar tan cerca de el, jamás había concebido la posibilidad de dicho evento hasta entonces. Nuestras espaldas se rozaron un poco de hecho. Me costo trabajo asimilar que estaba ahí junto a una de las personas de las que más he aprendido sobre música y como tocar la guitarra, y el ni siquiera lo sabe, ni le interesa. No sabe que fui solo a verlos la primera vez que vinieron al Circo Volador, que cerraron el metro Jamaica y tuve que caminar hasta Chabacano para poder llegar al toreo y agarrar un camión a mi casa. No sabe que literalmente después de esa noche mi vida fue otra.
Lo mire ese rato, tomarse fotos con desconocidos mientras tomaba algo dentro de un vaso de plástico rojo. Luego se fue.
También estaba Paco Huidobro, otra persona que admiro y respeto enormemente, pero al el ya lo he visto ir y venir enfrente de mi muchas veces. Me pregunto si el admirara a Lee Ranaldo, y de ser así si habrá intentado hablar con el. Según yo le paso junto y se le quedo viendo un rato también, hasta que se fue.
Más tarde ese señor del cabello blanco ejecuto maravillosamente canciones de su disco solista, Steve Shelly batería de Sonic Youth también lo acompañaba como parte de su banda. Lastima del sonido que era terrible, muchos de los brillantes detalles de sus guitarras se perdieron por culpa de eso.
Le tome una foto con el iPod (si, ya se jaja, solo fue una) desde donde estaba, no tan lejos, con el mural "La Marcha de la Humanidad' de Siqueiros a sus espaldas.
Entonces no, no creo que sea imperante ni una obligación ir y entablar contacto con alguna persona que admires cada que tengas la oportunidad, es una opción, como todo en la vida, no esta bien ni mal, es una decisión.
martes, 1 de mayo de 2012
Trineros
Algo malo –o molesto– sobre la mayoría de los usuarios de Twitter –de los que yo he encontrado por lo menos– no es en si la idea o esencia de lo que publican (eso es harina de otro costal), sino ese dejo soberbia en cada una de esas opiniones o "pensamientos" publicados. Una especie de presunción al creerse en lo correcto de manera cuasi-irrefutable, la que parece no deja lugar –o ganas– para la posibilidad de un dialogo o apertura la posibilidad de que alguna opinión sea distinta resulte igual de valida o ya de menos debatible.
"Todos ustedes que comen aguacate me resultan patéticos".
Es un burdo –pero fiel– ejemplo de la pobreza de argumentos con que se expresan la mayoría de los "twitteros".
Vaya, tampoco me lo tomo tan en serio, es una red social, es Internet, no pasa nada. Igual me parece molesto y un desperdicio que una herramienta con ese potencial no exija más de sus usuarios, pero el asunto es ese, no puede, es una herramienta, el problema –para variar– es del que la manipula.
Los suscritos deberían exigirse lo mínimo intelectualmente al usarlo, pero parece que resulta peor cuando lo hacen, se convierte en un mercado del lugar común, pero eso es harina de otro costal también.
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