miércoles, 31 de diciembre de 2008

Bilo.





Ahora sólo leo poesía.


martes, 30 de diciembre de 2008

Dosmil-algo....

Quien me manda saber; o entender, da igual.
Los procesos; tus procesos. Porque saber no cambia nada, solo sirve para eso; saber:
Uno. Que nada va cambiar.
Dos. Que tu y yo nada tenemos que hacer juntos.
Y saberlo no cambia que igual quiera estarlo –y vaya a hacerlo –. Hasta que quieras, o se acabe, o yo muera, u tu, o ambos, o la raza humana entera, en ese cataclismo mantriforme donde los aviones se caen sobre los zocalos capitalicolas, y todos andamos de rodillas después, porque lo merecemos, porque no somos mas que cucarachas, y aun así, te buscaría, para estar, sabiendo que no debemos, porque así soy de idiota, y tu mas, pero bien consciente de ello eso si (yo) aunque no quiera, y no me quieras, y yo a ti si.
Fin –de los tiempos –.

Fragmento ocho.

… No queda nada de aquellos días. Sólo Starman. Algunas veces ni eso. ¿A dónde fue ese traicionero ímpetu? Aquel desenvainado filo que era la inconsciente seguridad, tan inconsciente como creer y tan segura como la imposibilidad, con la que solía abrir paso al infortunio. Pero siempre libre de involuntariedad hacia las circunstancias. Existía sólo al interior de aquel quinto vagón, es una verdad. Otra es que en el silencio se halla más filo que todo el filo en una Hattori Hanzo. Y en este momento que recuerdo aquellos días, el naranja y las miradas con ella, hay demasiado ruido: estoy a bordo de un automóvil, escuchando las estupideces de una mujer que me exige; que engaña con una falaz sinceridad. Que no es otra que la de quien sabe quién es pero no en qué se está transformando.

En sus comas, me fugo a los más relucientes que hoy día vagones naranjas, escucho a Bowie y siento lo tangible de comenzar la música al mecánicamente echarla a andar, presionando un botón. Y no el dedo sobre un espejismo.

Nada tendría que hacer yo sobre estos cómodos asientos de espuma de poliuretano forrados en piel. Ansío y reclamo el desliz al que arroja la fibra de vidrio de los asientos del metro. 

Me he domesticado, quiero decir.

Y de esta, no sé cómo voy a salir…

sábado, 27 de diciembre de 2008

Tú, no te llamas Sylvia.

You look just like Sylvia:
Well you look like her to me
the way she wore her hair then.
Oh, he way she used to be.
I've not seen her for a long time
though I've heard she's still around.
Her father's living with some girl
who's a year younger than her.
She's living in the country now yeah.
Oh, she's trying to get better.
Her beauty was her only crime.
Yeah, I remember Sylvia.

No hay formas de contestar,
ni fodos.

So keep believing
and do what you do,
I can't help you but I know things are gonna get better.
And please stop asking what it's got to do with you.
Oh, keep believing cos you know that you deserve better.

Esto no será lo único,
del error hay que arrepentirse.

Who's this man you're talking to?
Can't you see what he wants to do?
He thinks if he stands near enough then he will look as good as you.
Oh, he don't care about your problems.
He just wants to show his friends.
I guess I'm just the same as him
I just didn't know it then.
I never understood you really
and I know it's too late now.
You didn't ask to be that way.
Oh, I'm sorry Sylvia.

Más arrepentimiento.
Mas arrepentmiento.

So keep believing
and do what you do,
I can't help you but I know things are gonna get better.
And please stop asking what it's got to do with you.
Oh, keep believing cos you know that you deserve better.
Yeah you know that you deserve better.

Llegado el día,
de lo que hago hoy
también lo haré.
Lo prometo.

Oh Sylvia.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Así las cosas...

La mayoría de las ciudades, cuando las miras desde arriba, desde un avión, parecen una tela de araña. México es diferente: México es la araña que teje a todas esas telas de araña. Algo monstruoso y épico al mismo tiempo. Por eso la ciudad contamina las alturas y se cubre para disimular su condición de fenómeno fuera de este mundo [...] Llegará el día en que los mexicanos de Ciudad de México subiremos a los cielos trepando por sogas y escaleras de oxígeno contaminado y allí venceremos a los ángeles internacionales. Y el Paraíso será un cielito lindo, amén.

Fragmento -otro, sí- de Mantra, que tampoco es un libro, es Literatura de Rodrigo Fresán.

jueves, 25 de diciembre de 2008

La loza de la inmortalidad.

Vacate is the word... vengeance has no place
on me or her.
 
Sigo enterándome, y
en ella no sabría. 

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Heroes (su no-necesidad)

No es un dilema moral. Hay hombres hechos para "el trabajo", son ese alguien que tiene las agallas para hacerlo, estan por encima de la ley, del bien y el mal. No son heroes. Hacen lo suyo: El trabajo sucio, lo justo, lo necesario, lo que ninguno de nosotros seria capaz de -o estaría dispuesto a- hacer.

No todo está perdido, no todavía.