Si tu abuelo, le marca un gol a Francia en un Mundial, y luego, tú haces lo mismo en otro, no hay otra explicación posible para ti más que la del destino. O si, pero cosas como el talento y el trabajo resultan tanto imbéciles como vulgares para explicar al Chicharito: Vela y Giovanni y el chuletita Orozco respectivamente. Sí qué padre sus triunfos y sus goles y sus participaciones con la selección, pero no es lo mismo... y lo sabemos todos.Hay algo bien particular con el Chicharito, quizá que tenga el apodo más idiosincrático de la historia del fútbol mexicano; lo fácil que hace ver que te pueda firmar el Manchester; lo ligero que se ve todo lo que hace, quién sabe. El chiste es que es diferente, no es un "jugador diferente", es diferente punto. A parte del gol contra el Valencia en Mestalla, no le recuerdo con el Manchester un gol plástico e inolvidable, como por ejemplo los dos con Chivas contra Estudiantes, pero siempre que marca gana el United; los goles verga vendrán, caerán como granizos ante nuestros ojos un día -y quizá para destruir al Real Madrid en una semifinal de la Champions-, por lo pronto anota cada vez que juega, es como un comando armado en Ciudad Juárez.
Es decir, que El Chicharito ahorita está escribiendo un principio; ya vendrán el desarrollo y luego el final, como en toda narrativa. Los demás, todos, siempre nos hemos querido brincar el inicio. Como si no fuera el desayuno el alimento más importante del día.
No me parece que sea lo mismo Guisante, el Guisante, Pequeño Guisante, Guisante Pequeño, El Diminuto Guisante, El Guisante Diminuto, que, El Chicharito.
El artículo determinado en masculino, es capital (literal y figurativamente hablando) porque no es un Chicharito; tampoco es Chicharito, es El Chicharito.