lunes, 30 de mayo de 2011

La razón, como la pelota, se tiene o no se tiene, pero hay que seguir jugando.
Gustavo Marcovich, "El árbitro. Una prepotente existencia moral."

sábado, 28 de mayo de 2011

viernes, 27 de mayo de 2011

Valeria Luiselli me contaba el otro día que su novela Los ingrávidos, la presentará Enrique Vila-Matas, en Barcelona. Lo único que me fue posible decir fue: "Ah no mames". "Sí -dijo ella-; es un escritor al que respeto muchísimo". "Es uno de mis postes totémicos -le dije-." Pero la verdad es que no hay quien no respete y admire a Vila-Matas; y yo creo que eso es porque parece un escritor del siglo XIX, o de principios del XX. De cuando la literatura no era la ramplona idea de sólo narrar historias. No sabes con él, dónde comienza y dónde termina la literatura; dónde está la primera y última página de un libro suyo.
Enrique Vila-Matas, amigo de Josep Guardiola, tiene un chiste largo, pero no por ello aburrido. El chiste lo hizo en Lima durante la presentación de Dublinesca; su peruano y aburrido interlocutor le preguntaba por sus reflexiones acerca de la cantidad de jugadores del Barcelona, en la selección española. Vila-Matas, decía: "Aparte de los siete, Sergio Ramos hace de Dani Alves y Casillas de Valdés, así que ya son nueve. Y Capdevilla es catalán, y con eso ya nos dan diez." Mañana estarán los once.

El trueno solo pasa mientras llueve...
Los jugadores solo te aman mientras juegues.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Establo de México

No hay encrucijadas; ya ni siquiera estamos contra la pared. Pobres de nosotros mexiquenses, probablemente estamos jodidos.

martes, 24 de mayo de 2011

Yo!, las lágrimas de Pinkman... bitch!

Las lágrimas de Pinkman, en el eterno momento antes de desbordarse no correrán nunca dado el inconmensurable pasmo que le produce saber que es ahora él, quien se está Breaking Bad, en el final de la tercera temporada. Con el final, caí en cuenta de que una de las razones -la más inocente al menos-, por la que tengo en tal alta estima esta serie, es porque la relación entre Jesse y Walter es, aunque más corrupta y más profundamente enlazada químicamente (y quizás por tanto más real), igual a aquella entre el benemérito Doctor Emmett Brown y el eterno Marty McFly. Son a tal punto iguales ambas relaciones, que de la misma forma en que el falso Calvin Klein jamás se refiere a su mejor amigo sin el correspondiente Doc; Jesse Pinkman jamás se refiere a su socio de otra forma que no sea Mr. White. Este símil entre Breaking Bad y aquella obra que se pasea siempre tan alegremente por las profundas cavernas de mi corazón, para mí la hace, una obra conmovedora y entrañable.

Nadie da, por nada su corazón.

Hoy día nadie tiene nada más para dar, a menos que sean sobrantes.
Yo no quiero las sobras de nada ni de nadie, ya no, gracias ya comí.
Prefiero nada, por eso nada tengo que ofrecer; ahorita no... pero regrese al ratito, en una de esas ya hay pan duro.


Me imagino que algo mas o menos así quería decir Jaime López... pero igual no.