jueves, 29 de noviembre de 2007

George.

Dar por hecho algo, a alguien, creo que mas que pasar a ese algo o alguien a un segundo plano lo reafirma, como algo indispensable, de un valor que de forma tangible no es posible medir. No es su presencia, sino su ausencia lo que rompe un equilibrio universal, una vez roto el eslabon la cadena habra de permanecer incompleta hasta el fin de los tiempos, la pieza perdida no tiene substituto, no existe tal en este plano existencial, no es algo... perdon; alguien a quien puedas sustituir asi como asi con un Eric Clapton, con todo el peso que este pueda tener: historica, teorica y practicamente, el peso de cargar a cuestas el mote de "remplazo" de George Harrison es un carga que ni el mismo Atlas soportaria, en este plano existencial, donde no hay George mas importante, para mi por lo menos, cuando todo ha cambiado a raiz de su ausencia,cuando nada volvio a ser igual despues de el para quienes aqui rendimos homenaje, una vez mas, y a pesar de no pertenecer a esta existencia, su reelevancia sobrepasa trabajos, problemas, circunstancias, recuerdos, suenios; no por ser mas importante, es que juega en otra cancha, una en la que jamas jugaremos, reservada para el y otros como el, los que trascienden epocas, incluso la muerte, como ejemplos de vida, inspiracion, y sobre todo, con canciones.

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