martes, 12 de enero de 2010

Leopoldo María Panero.

A mí me ha sido dado conocer bastante de cerca a uno de los "efectos rimbaud", un auténtico poeta, uno de los pocos verdaderos poetas de la modernidad española, actualmente recluido en el manicomio de Mondragón; pero en los últimos años he observado que el modelo se está extinguiendo y ya casi sólo subsiste entre los conjuntos de música juvenil y de rock and roll, que son medios terriblemente conservadores, apegados a las mismas fórmulas desde hace medio siglo.

Félix de Azúa, Una luz negra. Arthur Rimbaud.

Internar por vez primera en un manicomio a Leopoldo María Panero, nació del hecho de encontrarlo en la biblioteca de su padre (el poeta Leopoldo Panero) desnudo, rodeado de velas, y trazando con tiza un círculo. Su madre, al entrar en la biblioteca y hallarlo así, le preguntó: "Leopoldo, ¿qué estás haciendo?". Él contestó:
-El ridículo.


lunes, 11 de enero de 2010

Cuando una persona con montones de dinero y poder, y alguien sin aquello mismo, mueren; hay una única cosa que los diferencia:

A uno de ellos seguro lo mencionan por televisíon.

viernes, 8 de enero de 2010

Dragón.

"El conocimiento permanece fijo en el espacio; mientras que el aprendizaje es continuo (– fluye –)".

- Lee Jun Fan.

martes, 5 de enero de 2010

Tupperware.

Vivir significa poder ir traicionando tus identidades.

Félix de Azúa.

lunes, 4 de enero de 2010

Fragmento once.

(...) Me bañe, pensando en el mar evocado una vez más, tal vez por lo obvio: El agua; tal vez por algo mas, algo que me era imposible descifrar en ese momento.
Aun con la sangre hirviendo de decisión, dispuesto a ponerle fin a todo esto de una vez por todas. Le habría puesto fin a la existencia humana de haberme sido posible... ¡no!, a la de cualquier forma de vida sobre la faz de la tierra. Habría borrado cualquier rastro del planeta mismo sobre (¿sobre?) la galaxia. Pero apenas tuve fuerzas para vestirme. Determinación, de eso rebosaba yo, pero debía encontrar la fortaleza para llevar a cabo aquello.

Empece por empacar, nada mas que lo esencial; de lo indispensable a lo útil, cualquier otra cosa habría resultado un estorbo. Y mientras hacia los preparativos me llego de golpe. Fue en ese momento cuando comencé a cuestionarme el origen de todo aquello, por ende, a obsesionarme con la respuesta a la pregunta.
Nada resolvería ya, hace tiempo que era tarde para solucionar algo, si es que alguna vez tuvo solución, pero necesitaba saber “por que”.
Así comencé a urdir lo de las cartas, a pensar en sus destinatarias, a imaginar las posibilidades en sus respuestas, todo un entramado en mi mente, mientras fuera todo iba siendo un acto mecánico.

Así termine pensando inclusive en que tipo de papel utilizaría, el color de la tinta del bolígrafo, y demás detalles insignificantes. Tenía que ser perfecto.
Ya de salida, maleta en mano, tras de mi vertía lo que iba quedando en la lata de gasolina y cerré la puerta; con llave (después me sentí estúpido por haberlo hecho, fue una especie de reflejo). Guarde un poco de gasolina para después prenderle fuego al auto también, pero en ese momento aun me era útil.

Tras de mi percibía el resplandor de las llamas que avivaban esa noche sin luna; hasta me daba la impresión de sentir el calor de las brasas tras de mi. Varios kilómetros adelante aún se distinguía el resplandor. Fue espectacular, debieron haberlo visto. (...)

viernes, 1 de enero de 2010

...Y así; seguiremos aquí esperando a que nada pase; y que llegado el momento nos demos cuenta, que nada pasó; y morimos, aquí; esperando.